Eso de que “una imagen vale más que mil palabras” es cierto. Y aunque a mí me gusta reforzar conceptos y mezclar imagen con palabras, hay imágenes que hablan solas.

Eso de que “una imagen vale más que mil palabras” es cierto. Y aunque a mí me gusta reforzar conceptos y mezclar imagen con palabras, hay imágenes que hablan solas.
La fotografía, por sí misma, cuenta una historia y trabajar la narrativa visual implica comunicar a través de un espacio, del atrezzo, de un gesto, de la luz,…
El poder de la fotografía reside en captar un momento y hacerlo inmortal.
De la misma manera que se define tono, estilo y territorios en un plano estratégico de contenidos, hay que hacerlo en el plano visual. Ahora sustituyendo palabras por imágenes. Te ayudo a configurar tu paleta de color, a definir tu estilo fotográfico, a ser coherente en tu web y en tu entorno social.
Sesiones de retrato en tu puesto de trabajo (o no) para mostrarte como eres, para ser más tú. Fotografías que podrás usar en tu web, en tus perfiles sociales o allí donde tengas que proyectar tu versión más profesional y honesta.
Concibo la fotografía de producto como la narración de su propia historia. Hoy más que nunca con las redes sociales, se hace imprescindible tener un buen catálogo de producto, variado y de calidad, pero sobre todo, narrativo. Ya no sirven las imágenes de productos bien iluminados, con un buen enfoque y mostrándose tal cual. Ahora el producto es lo de menos, hay que contar su historia y qué experiencia provocará su uso.
Mi vertiente como fotógrafa más íntima. Puedes necesitarme para documentar un evento de empresa pero quiero decirte que me encanta la fotografía familiar. Sesiones personales y muy tuyas para preservar recuerdos. Hacer de una mirada o un gesto un momento único. Podemos quedar en tu casa o buscar un rincón con encanto en exterior. Prefiero la luz natural y me fascinan los atardeceres.